En retail omnicanal, cada pedido activa una decisión operativa que impacta directamente en el cumplimiento de la promesa de entrega: definir desde qué punto de la red será preparado y despachado.
Esta decisión puede parecer sencilla cuando solo se observa desde la disponibilidad de inventario. Si el producto está en una tienda, una bodega o un centro de distribución, podría asumirse que cualquiera de esos puntos puede cumplir el pedido. Sin embargo, en una operación omnicanal, la disponibilidad de stock es solo una parte del análisis.
El despacho de un pedido también depende de la ubicación del cliente, la capacidad operativa de cada tienda o bodega, los horarios de corte, los costos logísticos, la promesa de entrega comprometida, la disponibilidad real del inventario y las reglas comerciales definidas por el retailer. Por eso, elegir desde dónde despachar no debería ser una decisión manual ni depender únicamente de una regla básica como “enviar desde el punto más cercano”.
A medida que los retailers incorporan ecommerce, marketplaces, tiendas físicas, bodegas y couriers dentro de una misma operación, la asignación de pedidos se vuelve más compleja. El inventario empieza a gestionarse como parte de una red de cumplimiento, donde cada punto puede tener funciones distintas según el canal, el tipo de producto, la demanda y la capacidad disponible.
¿Qué es el Order Routing?
El Order Routing es la lógica que permite determinar desde qué ubicación debe cumplirse un pedido. Su función es evaluar las condiciones de la orden y de la red operativa para asignar el pedido al punto de despacho más conveniente.
Ese punto puede ser una tienda física, un centro de distribución, una bodega, o cualquier punto habilitado para preparar y despachar pedidos. La decisión no se limita a identificar dónde existe inventario, sino a seleccionar la opción que mejor equilibre disponibilidad, costo, tiempo y capacidad.
Kibo Commerce define el Order Routing como una lógica de asignación específica por pedido, capaz de evaluar información relacionada con los ítems de la orden, la dirección del cliente y los datos de las ubicaciones de fulfillment para recomendar o asignar la mejor ubicación disponible. [1]
Cada orden puede requerir una decisión distinta según sus características y según el estado operativo de la red en ese momento. Por ejemplo, dos pedidos con el mismo producto podrían ser despachados desde ubicaciones diferentes. Uno podría salir desde una tienda cercana al cliente si esa tienda tiene stock disponible y capacidad para prepararlo dentro del tiempo prometido. Otro podría salir desde un centro de distribución si eso permite consolidar varios productos, reducir errores o cumplir mejor la promesa de entrega.
Por qué el stock no es el único criterio de despacho
Uno de los principales errores en la gestión de pedidos omnicanal es asumir que toda ubicación con inventario puede cumplir una orden. En la práctica, una ubicación puede tener stock físico, pero no estar en condiciones operativas de despachar.
Una tienda puede tener unidades disponibles, pero contar con poco personal para preparar pedidos online. Una bodega puede tener inventario, pero estar demasiado lejos del cliente final. Un centro de distribución puede ser eficiente para ciertos productos, pero no para entregas rápidas en zonas urbanas. Incluso una tienda cercana puede no ser la mejor opción si su inventario debe protegerse para la venta presencial o si ya se encuentra operando con alta carga de pedidos.
Shopify explica que el order routing funciona mediante reglas que se aplican en secuencia para priorizar ubicaciones y determinar desde dónde debe cumplirse cada pedido. Estas reglas pueden considerar criterios como la disponibilidad de todos los productos en una misma ubicación, la cercanía al cliente, el mercado de destino o configuraciones personalizadas según la operación del retailer. [2]
Esto refuerza una idea central: el despacho eficiente no depende de una sola variable. Requiere una combinación de reglas que permitan tomar decisiones consistentes en función del inventario, la ubicación, el costo, la velocidad y la capacidad de fulfillment.
Variables clave que debería considerar el Order Routing
Una estrategia de Order Routing debe construirse a partir de variables operativas claras. No todos los retailers tienen la misma red, los mismos canales ni las mismas prioridades comerciales, pero existen criterios comunes que ayudan a tomar mejores decisiones de despacho.
- La primera variable es la disponibilidad real de inventario. El sistema debe identificar si el producto está efectivamente disponible para cumplir la orden y no solo si aparece como stock existente en una ubicación.
- La segunda variable es la ubicación del cliente. La distancia entre el punto de despacho y el destino final puede influir en el tiempo de entrega, el costo logístico y la posibilidad de cumplir con la promesa de entrega.
- La tercera variable es la capacidad operativa de tiendas, bodegas y centros de distribución. No basta con que una ubicación tenga stock disponible; también debe contar con la capacidad necesaria para preparar y despachar el pedido dentro de los tiempos prometidos. Esta capacidad puede depender del personal disponible, los turnos operativos, la infraestructura, los horarios de corte, la carga acumulada de pedidos y el volumen de órdenes que cada punto puede procesar en un periodo determinado.
- La cuarta variable es la promesa de entrega. Si el cliente seleccionó entrega express, retiro en tienda o despacho estándar, la ubicación asignada debe ser capaz de cumplir ese compromiso.
- La quinta variable es el costo logístico. En algunos casos, despachar desde el punto más cercano puede reducir costos. En otros, puede ser más eficiente consolidar productos desde una ubicación distinta para evitar envíos divididos.
- La sexta variable son las reglas comerciales internas. Un retailer puede querer priorizar ciertos centros de distribución, proteger el inventario de algunas tiendas, excluir ubicaciones específicas durante campañas o asignar pedidos según el tipo de producto o canal de venta.
NewStore plantea que el ruteo puede configurarse mediante reglas y aplicarse incluso a nivel de ítem, considerando prioridades de pedido, velocidades de envío y niveles de servicio al cliente. [3] Esta granularidad es relevante porque no todos los pedidos tienen la misma complejidad. Un pedido con un solo producto puede ser más fácil de asignar que una orden con múltiples ítems, distintas disponibilidades y una promesa de entrega específica.
El rol del OMS en la asignación de pedidos
Un OMS permite centralizar la gestión del pedido y aplicar reglas de Order Routing sobre la red completa. Esto significa que el sistema puede analizar las ubicaciones disponibles, el inventario, la capacidad, los tiempos y las restricciones configuradas para asignar cada orden de forma más consistente.
El valor del OMS no está únicamente en automatizar la decisión, sino en hacerla más controlable. El retailer puede definir qué reglas se aplican, qué ubicaciones se priorizan, qué inventario se protege, qué canales tienen preferencia y qué condiciones deben cumplirse antes de asignar un pedido a un punto de despacho. En soluciones OMS como Be flow, esta lógica permite conectar pedidos, inventario y puntos de cumplimiento bajo una operación más ordenada. Para retailers que operan con ecommerce, marketplaces, tiendas físicas y bodegas, contar con reglas de ruteo ayuda a evitar asignaciones poco eficientes y mejorar la capacidad de cumplimiento.
Referencias
[1] Kibo Commerce. (s. f.). Order Routing Overview. Kibo Documentation.
[2] Shopify. (s. f.). Understanding order routing. Shopify Help Center.
[3] NewStore. (2024). Store Fulfillment.
